Instalación de huerto de traspatio

Para la SAGARPA existen cuatro razones importantes para instalar un huerto de traspatio: es una forma práctica para cubrir y satisfacer necesidades alimentarias básicas en el hogar; ayuda a reducir gastos económicos en la familia; permite tener disponibilidad inmediata de alimentos como: vegetales y frutas y garantiza la sanidad e inocuidad de los alimentos por lo tanto nuestra salud.

El huerto familiar
El huerto familiar es la parcela en la que se cultivan hortalizas frescas en forma intensiva y continua durante el año, lo cual implica hacer siembras en forma escalonada. Un huerto familiar se puede establecer en pequeños espacios de tierra en algún lote cercano a la casa y es fácil de atender; los productos se reservan para las necesidades alimenticias de la familia del productor. El tamaño del huerto depende del número de personas que forman la familia. Dos aspectos importantes que deben tomarse en cuenta para lograr buenos resultados son la disponibilidad de agua y la planeación del propio huerto.

Ventajas
El establecimiento de un huerto familiar provee a la familia de productos que satisfacen algunas de sus necesidades; se podrán obtener diversas hortalizas a un costo menor que el precio del mercado, lo cual permitirá el ahorro en el gasto familiar. La producción de hortalizas en la parcela o huerto presenta ventajas como: cantidades suficientes para el consumo familiar, producción continua durante todo el año, de alta calidad, higiénica (sin uso de aguas n e g r a s ) , s i n c o n t a m i n a c i ó n ( c o n insecticidas o herbicidas), baratas y producidas con un mínimo de esfuerzo personal.

Dimensiones del huerto
Se empieza usando una pequeña superficie y a medida que se familiariza con las condiciones de crecimiento de las hortalizas y se acumule experiencia se puede ampliar el área del huerto. Se debe hacer un croquis donde se localice cada

tipo de planta y se pueda desarrollar un sistema de rotación de cultivo para el año siguiente. Las dimensiones del huerto y las hortalizas que se han de obtener deben adaptarse a las condiciones geográficas de la localidad y a la capacidad para cuidar de ellas. Algunas hortalizas pueden plantarse sucesivamente durante el año en el mismo lugar.

Qué hortalizas plantar
En un huerto familiar se pueden producir muchas hortalizas diferentes. Cuando se enfrenta uno a la decisión de qué hortalizas se desean, se determina cuales se ajustan a las condiciones climáticas de la localidad y cuales son del gusto de la familia. Se debe cultivar una variedad de hortalizas que permita aumentar el nivel nutritivo de los alimentos e interés de la familia al comerlos. Las hortalizas difieren en valor nutritivo y el propósito de un huerto es proporcionar valor alimenticio. Se debe planear el cultivo de aquellas hortalizas de hoja verde, ricas en vitaminas A y C, ácido fólico y minerales. Se recomienda plantar una o dos hortalizas nuevas cada año con la finalidad de familiarizarse y aprender a cultivarlas. Hay que considerar, asimismo, que con todas las hortalizas se puede comercializar a pequeña escala.

El huerto familiar se puede iniciar con las plantas de consumo mayor y más frecuente (por ejemplo: jitomate, cebolla, chile, ajo, zanahoria, etc.). Las siguientes hortalizas son muy nutritivas: tomate, fresa, pimiento morrón, ejote, brócoli, betabel, col o repollo, zanahoria, acelga, espinaca, cebolla, chícharo, papa, apio, etc.

Hay cierto número de hortalizas producidas a escala comercial, disponibles a buen precio en el mercado, con las que resulta difícil competir, por lo que no se recomienda su cultivo. Fuente de SAGARPA